En la actualidad existen múltiples historias que mencionan a los gigantes, sin embargo, existe una en particular que resalta a un gigante de dos cabezas llamado Kap Dwa, cuyo cadáver fue la principal atracción de muchos circos. Un empresario y artista americano llamado P.T Barnum fue uno de los principales involucrados en la taxidermia y creación de seres sobrenaturales para atraer la atracción del público, pero uno no fue parte de esto.

¿Un gigante?

Aunque es evidente que en los circos utilizaban infinidades de trucos para atraer la atención de los ingenuos hacia diferentes artículos fraudulentos, hubo uno que parece ser una excepción. Un gigante de dos cabezas al que se referían como Kap Dwa fue el centro de atención en diversos festivales de circo.

La historia es un poco diversa, pero se estima que este gigante fue descubierto por primera vez en 1673 por los navegantes españoles, quiénes lo atraparon en la Patagonia. Fue víctima de muchas torturas y laceraciones, por ello decidió intentar escapar, pero fue muerto por una lanza en el pecho.

Una interesante carrera

El cadáver del gigante fue trasladado de circo en circo durante su primer descubrimiento en 1914. A partir de este momento se volvió el centro de atención en el festival de los fenómenos, pues se mostraba a un gigante de 3,5 metros de altura. La historia variaba, pero seguía siendo la misma en muchos aspectos: fue descubierto con una lanza en el pecho en una isla, aunque nunca se supo quién fue su agresor.

Desde el siglo 19, donde fue momificado y transportado de un lugar a otro, hasta hoy en día, sigue siendo un misterio. Actualmente se puede ver en el museo de las rarezas de The Antique Man Ltd, específicamente en Baltimore, donde el matrimonio Gerber lo mantienen.

¿Kap Dwa fue real?

Aunque existen un sinfín de historias contradictorias acerca de los restos de este gigante, lo cierto es que sigue siendo un misterio. Su cadáver está intacto, momificado y se puede ver con claridad sus dos cabezas. Muchos escépticos niegan a creerlo, pero no es para nada imposible que un hombre llegue a medir 3,6 metros y sea siamés.

No obstante, en el siglo 17 existieron muchos relatos de gigantes, Kap Dwa no era el único en aquellos tiempos. Uno de los más famosos es el de colono Magallanes, quién también afirmó haberse topado con hombres gigantes en América Latina, historia que muchos creen como ficción. Sin embargo, podría ser completamente cierto.

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