Fue el entonces ingeniero alemán, Fritz Berger, durante la década de los años 40, quien se encontraba recorriendo la región paraguaya en Suramérica sin un rumbo fijo, cuando decidió finalmente instalarse en esta región en Paraguay.

Se presume, llevó a cabo grandes descubrimientos históricos y arqueológicos de suma importancia para la comunidad científica, lo que interesó ciertamente al Gobierno Paraguayo, quien fundó en aquel momento la Agrupación Geológica y Arqueológica, comúnmente conocida como AGA, por sus siglas, la cual contrató a Berger para continuar con la investigación.

¿Cuál fue el descubrimiento del ingeniero alemán?

En el mismo año que Berger fue contratado por la AGA, puso en manos de los especialistas los datos y resultados de las investigaciones que llevó a cabo, declarando el hallazgo de lo que se supone son vestigios de una gran construcción subterránea, dentro del Cerro Ipir, en el departamento de Amambay, al noroeste de Paraguay.

En los tres años que laboró junto con el equipo de investigación, se trató de desenterrar sin éxito alguno, el fabuloso descubrimiento, pero le fue imposible llevarlo a la superficie, debido a que los materiales de composición tenían una dureza indescriptible, y para aquella época no se contaba con la tecnología necesaria para llevar a la luz el hallazgo, cabe destacar que ni la dinamita pudo quebrar los restos encontrados, aunque se pudieron desenterrar numerosos objetos.

¿Qué encontraron los investigadores?

Describió su descubrimiento como un mundo olvidado, donde encontraron una espectacular placa de 14 x 10 centímetros, elaborada en piedra o metal, pero que brillaba como el diamante.

Además de ello, encontraron también varias representaciones de cabezas, distintas ánforas y numerosos artefactos, todos considerados con un alto valor artístico, algunos que se mezclaban con los escombros y otros superpuestos como si de un museo se tratara, como la imagen sepultada de una mujer de alabastro.

¿Qué piensan los expertos?

En algunas de las misivas enviadas a su confidente en Munich, Berger relataba como encontró inscripciones en idioma rúnico, lo que suponía esto fue realizado por Vikingos que poblaban la zona antes de la llegada de los españoles.

Sin embargo, los especialistas que conocieron y tuvieron contacto con el alemán, indicaron que su salud mental se encontraba algo delicada, puesto que algunas de las afirmaciones realizadas no tenían consistencia alguna, esto como resultado de sus propios desvaríos, lo que lleva a cuestionar la naturaleza y la veracidad del descubrimiento hecho en aquella época.

¿Piensas que puede tratarse de una civilización vikinga en la región suramericana? ¿O solo se trata de un desvarío de un pobre señor? Déjanos tu comentario.

1 COMENTARIO

  1. pienso que puede tener la razon porque en el museoTumbas Reales de Sipan en Lambayeque – Perú se muestra una ceramica moche de un personaje que no tiene nada que ver con las personas nativas; este tiene un atuendo bastante extraño muy diferente a los retratados señores además presenta una barba muy larga y un sombrero muy extraño. Quizás no sea um vikingo pero que no era de esta zona no lo era
    Moches (año 100 a 750 dc aprox.)

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