Mucho se ha escuchado de la existencia en la antigüedad de personas que tenían una estatura muy por encima (Gigantes) de los demás que habitaban la tierra; según se ha dicho, estos hombres llegaron a formar una población no muy grande, pero si muy conocida.

Parte de esta información se puede conseguir hasta en las sagradas escrituras (Biblia) con el relato conocido por muchos de la lucha entre el que sería el rey de Israel (David) y el gigante Goliat.

Pero nunca se habían conseguido información confiable con respecto a la existencia de estos gigantes. Si es verdad o no, si creías que esto era una fabula o que simplemente era una mentira escrita en un libro hecho por hombres, entonces estás en el artículo indicado.

Gigantes en Grecia

En una excavación hecha en Grecia se tomaron unas fotos en las cuales se podían apreciar a un grupo de arqueólogos descubriendo los restos de lo que parecían ser de unos humanos, para sorpresa de los que ven la foto, un enorme cráneo sobre salía de la foto, tan grande que podía llegar a tener casi 1 metro de diámetro, la mitad del tamaño del arqueólogo que se encontraba arrodillado al lado de los huesos.

Haciendo cálculos debido al tamaño de ese cráneo se podía llegar a la conclusión que el tamaño de ese cuerpo es de unos 15 metros de altura. Algo completamente sobrenatural e imposible.

Pero también fueron publicadas otras fotos en la que se podía apreciar un tamaño diferente de estos esqueletos “humanos”, aunque en estas se podían ver un poco más pequeños, pero que de igual manera estaban muy por encima de lo que sería el tamaño promedio de una persona actualmente. Lo que trajo una gran duda con respecto a la originalidad de estas fotos.

Habla el especialista

Un especialista en leyendas e investigador tomó la iniciativa de estudiar esta serie de fotografías para poder llegar a una conclusión sobre la verdadera existencia de estos gigantes (Nephilim). Luego del estudio minucioso de estas fotos David Emery llega a la conclusión que las fotos no era del todo reales.

Las fotos si habían sido tomadas en una excavación en el año 1993, dirigida por la Universidad de Chicago. Pero habían sido truncadas con alguna aplicación para la modificación e edición de imágenes.

Emery consigue que en una de las imágenes una discrepancia con respecto a lo que era el contorno y a ciertos detalles que se apreciaban en la misma. En este caso era la fotografía en la cual aparece el resto de los huesos del “humano” más pequeño.

Pudo apreciar una diferencia en los dientes del esqueleto, pues se veía unos reflejos brillantes; algo que sucedía también en una herida que tenía el cráneo en el temporal. También Emery aprecia una diferencia en el color de varios de los huesos del esqueleto, los cuales no llegaban a coincidir con el resto.

Al parecer el gigante no existe.

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