Desde lo más profundo del espacio, millones de partículas golpean a nuestro planeta cada segundo. Hoy en día, los investigadores han reconocido una fuente de neutrinos de alta energía por primera vez en la historia de la tierra. De hecho, a través de esto han logrado resolver todo un rompecabezas del siglo.

Fuente extragaláctica

Todavía no se sabe de dónde viene, afirma la ciudadana Elisa Resconi de la Universidad Técnica de Munich.

Han pasado cinco años desde que una serie de investigadores usaron un gran sistema detector en el Polo Sur para detectar el conjunto de neutrinos de alta energía del espacio profundo. Y hoy en día, por primera vez, también han encontrado una fuente de partículas fantasmas que se encuentran en una galaxia distante.

Los neutrinos apenas son capaces de generar interacción con su entorno y en realidad, son de muy poca masa. Estos viajan miles de millones de años luz a través de todo el universo y son capaces de penetrar galaxias, estrellas y planetas casi sin dejar un mínimo rastro en ellas.

Los científicos que trabajan alrededor de Elisa Resconi a partir de ahora han aprovechado esta característica especial.

Partículas con enorme energía

El objetivo principal en realidad se orienta a aprender más sobre el origen de la radiación cósmica, explica de esta forma el científico Marek Kowalski, quien cumple funciones como jefe de astronomía de neutrinos en el Sincrotrón de electrones alemán (Desy) en Hamburgo.

Algunas partículas de radiación cósmica tienen una enorme cantidad de energía y los científicos han estado desconcertando por más de cien años sobre este tema, donde es en el espacio que se tiene su verdadero origen.


El problema radica en la radiación cósmica, principalmente en los protones, que están cargados y, por esta razón, se desvía fuertemente hacia la Tierra en su trayecto. Se afirma que no se puede entender de dónde vino todo es fenómeno, sin embargo, es digno de investigación.

La situación es diferente con los neutrinos, puesto que estos viajan a nuestro planeta Tierra en conjunto a la radiación cósmica, pero éstos no cambian de dirección. De hecho, quien conozca su origen, también conocerá una fuente de radiación cósmica.

Para dar una idea de lo difícil que significa atrapar a un neutrino, se debe tomar en cuenta que billones de estos nos atraviesan cada segundo, pero si el sistema detector únicamente fuera de nuestro tamaño, serían necesarios unos 100.000 años aproximadamente para lograr la interacción de un neutrino con uno de nuestros átomos.

La ausencia de la respectiva carga eléctrica hace que no se vean altamente afectados por la fuerza electromagnética. De hecho, su levedad les hace inmunes contra la gravedad.

No obstante, son muy indiferentes frente a otro tipo de partículas por lo que podrían atravesar un bloque de plomo de muchísimos billones de kilómetros de grosor sin ningún tipo de problema.

Fuente del vídeo: News Today 24h

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