Casos ufológicos interesantes pasan a diario en todo el mundo. Cada uno tiene mayor o menor enganche, pero sea cuál sea el caso, siempre va a haber personas que no crean en el evento. Por ello, aquí tienes una historia un tanto curiosa; dependerá de ti creer o no.

Hombres de Negro

La salida de pesca

Un escritor de apellido Lebkov luego de un problema familiar sale a pescar para relajarse. Mientras se encontraba pescando, vio una anomalía en un volcán cercano, el cual estaría en erupción unas dos semanas más tarde. Cuando estaba comenzando a llenarse de nervios por la situación, se le apagó la mente y despertó dos semanas más tarde.

Lo siguiente que recuerda es despertar en una cabaña con otros pescadores. Ellos les dijeron que entró caminando por la puerta en estado de ebriedad. Lebkov confundido, se da cuenta que el volcán está en erupción, por lo que le hace la mención a los demás. Ellos dicen que eso estaba previsto. Aquí fue cuando se dio cuenta que estuvo ausente 14 días.

Contando su historia

Él decidió no contarle a nadie su incidente, pero seis años más tarde, fue invitado a una convención de escritores, en donde todos quizá con un alto contenido de alcohol se dispusieron a contar anécdotas terroríficas, extrañas y de todo tipo. Por supuesto que Lebkov aprovechó la oportunidad para contar toda su historia.

Imagen ilustrativa de la cabaña donde se despertó el escritor

En la mañana siguiente, el escritor recibe a dos oficiales de la KGB interesados en su historia. Él, un poco dudoso, se la cuenta, a lo que ellos le comentan que creen que por la zona del incidente hay una base alienígena, por lo que le sugieren hacer una regresión hipnótica. Realmente esta no fue de mucha ayuda para el caso.

El misterioso origen de los agentes

Muy contrario a lo que le dijeron los agentes, Lebkov les contó a todos los presentes lo ocurrido. Entre los curiosos oyentes, yacía una mujer de servicio que unió un cabo suelto. Ella vio salir de la misma casa dos hombres que entraron en un coche aparcado a las afueras de la casa y simularon que se acababa de accidentar.

Ellos entraron a la casa a buscar ayuda, pensó ella, pero al escuchar la historia del escritor se dio cuenta que no. Los describió como personas de piel un poco oscura, con rasgos asiáticos y ropa formal negra. Algo sumamente raro si sabemos que hablados de una KGB de la Unión Soviética. Ahora es tu turno de pensar y creer o no.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
Please enter your name here