Los indígenas nativos que se encuentran adyacentes a la región del Amazonas, relatan llenos de miedo y asombro la existencia de verdaderos monstruos, a quienes describen como inmensos leviatanes o criaturas, que quedan pequeños en comparación con las míticas anacondas gigantes.

Esta mítica serpiente de la que comentan los lugareños, quienes presumen que cuenta con una longitud que oscila entre los 40 y 50 metros de largo, es controlada por un legendario ser que alcanza unos dos metros de alto, que le ordena a esta gigante serpiente merodear cerca de las casas, comprometiendo de esta manera la seguridad de sus ocupantes.

Una verdadera monstruosidad que se arrastra

Aunque no hay evidencias de lo relatado por indígenas, en sus diversas leyendas indican que esta serpiente pueden derribar presas al escupir chorros de agua explosiva, capaces de derribar arboles a su camino y hasta cambiar el curso de pequeños ríos solo con transitarlos, es por ello que le llaman Yacumama.

Aunque no ha sido vista por nadie que no pertenezca a la tribu nativa de la región, no podemos negar que existen misterios inexplicables en este mundo, existen enigmas que hasta la actualidad no han podido ser resueltos, al igual que se han construido y derrocado imperios bajo un halo de misterio que nadie puede explicar.

¿Yacumama parte de la cultura azteca?

En los antiguos textos de la civilización azteca, podemos encontrar que estos indígenas veneraban una serpiente de este tipo y lo consideraban uno de sus más poderosos dioses, conocido como Quetzalcóatl.

En la era que precedía a la existencia de los Aztecas, fueron varios los pueblos cercanos a la Amazonia, quienes con frecuencia hablaban de la Yacumama, o serpiente de agua, por lo que los herpetólogos expertos de Europa y Estados Unidos ignoraban por creer que se trataba de un rumor, o los mitos relacionados con la boa acuática conocida como Anaconda.

¿Cuál fue la reacción de los expertos?

Aunque muchos de ellos no tomaron en serio los relatos ofrecidos por los indígenas, algunos otros se encargaron de adentrarse más en el tema, encontrando que los habitantes del Amazonas no solo atribuían la desolación de la zona a la Yacumama, sino que existían otros seres conocidos como la Sachamama y la Minhocão, serpientes que al igual a la antes mencionada podían alterar la tierra, solo con atravesarla.

A pesar de todo esto, los nativos siguen apegándose a la creencia de la existencia de estos míticos seres, reales monstruos que acechan en la profundidad de la selva y solo causan desolación y caos a su paso.

¿Crees que exista este tipo de criaturas? ¿Estas son controladas por seres superiores? ¿O puede tratarse de una serpiente común y corriente? Déjanos tu comentario.

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