La NASA ha enviado una nave espacial que al fin arribó al asteroide conocido como Bennu, luego de un largo viaje de 2 años, donde se destaca que el robot espacial denominado como OSIRIS-REx es la primera misión de retorno que realiza la NASA hacia un asteroide.

El día lunes, la nave se ha acercado al cuerpo celeste a una distancia aproximada de 19 kilómetros, luego de esto en lo que serían los próximos días el robot espacial, se acercará de manera continua y gradual para que en fecha 31 de diciembre pueda empezar a orbitar la roca espacial que cuenta con 490 metros de diámetro.

¿Cuál es el objetivo de la misión?

Bennu considerado como uno de los objetos espaciales más próximos a la Tierra, es el foco de estudio principal para la NASA; por lo cual se espera que OSIRIS-REx recopile los datos suficientes en lo que corresponde a la órbita del asteroide durante el lapso de un año y para lo que utilizará 5 herramientas distintas.

Se planifica que para el 2.020 el robot espacial pueda usar el brazo robótico con el que fue diseñado, para la toma de muestras de la superficie del objeto espacial, sin embargo los expertos confirman que la baja gravedad del cuerpo es un desafío excepcional para la misión, con sus 490 metros de diámetro, es el objeto espacial más pequeño en el cual haya orbitado una nave.

La sonda no tardó en hacer un descubrimiento importantísimo

Y es que pocos días después de comenzar a orbitar este misterioso asteroide y su posterior aterrizaje, la sonda OSIRIS-REx descubrió trazos de hidroxilos entre los primeros restos de arcilla recogidos para comenzar a analizar la composición de este. “Puesto que Bennu es en sí mismo demasiado pequeño para haber albergado agua, el descubrimiento indica que en algún momento se dio la presencia de este líquido en algún cuerpo paralelo, seguramente un asteroide mucho más grande”, concluyó la agencia espacial estadounidense.

¿Por qué seleccionaron este asteroide para la misión del OSIRIS-REx?

Como mencionamos anteriormente uno de los motivos para su estudio es el acercamiento próximo que tiene esta roca espacial con nuestro planeta, lo que facilita de manera considerable el éxito de la misión, de igual forma cuenta con una órbita que atraviesa el planeta, cuenta con el tamaño adecuado para su estudio y finalmente es considerado tan viejo como el sistema solar.

Algunos científicos indican que los minerales que se encuentran en Bennu podrían ser tan antiguos como nuestro sistema solar, las muestras de tierras y rocas pueden pesar aproximadamente 60 gramos, lo que equivale a unos 30 terrones de azúcar.

La cápsula donde se depositarán, se separará de la nave espacial y volvería al planeta más o menos como en el año 2.023, y se espera que brinde información fundamental para el estudio y análisis de la superficie de la roca espacial.

¿Te entusiasma este tipo de investigaciones? ¿Piensas que esto puede suponer grandes descubrimientos en cuanto a tecnología de minerales? Queremos conocer tu opinión.

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