Sovershenno Sekretno , es un periódico ruso muy popular y respetado que publicó un artículo muy especial en su número de octubre de 2011. El autor es Vladimir Kucharyants, escritor y periodista. El título es (en español) Los Mundos del Profesor Ludvig .

Genrikh Mavrikiyevich Ludvig era un científico ruso altamente educado, un recluso en los campos de concentración de Stalin, un filósofo, un estudioso de las lenguas antiguas, arquitecto audaz, un maestro, un librepensador que vivía en el sofocante clima ideológico del comunismo… una persona que no pudieron romper bajo una enorme presión, tortura y traición.

Vladimir Kucharyants, persona que escribió este interesante artículo en el periódico ruso, fue su alumno en la década de 1960, pero solo en los últimos años ha descubierto el alcance del conocimiento, las ideas y el legado del profesor Ludvig. Hay mucho más que debe ser descubierto, y el escritor ruso continúa su búsqueda. Todavía no está seguro de quién fue realmente Genrikh Ludvig: un científico educado de forma excepcional que poseía conocimiento enciclopédico; un místico; una persona que fue ordenada para el conocimiento secreto.

Investigador de los antiguos astronautas antes de su encarcelamiento

Aquellos que investigan el fenómeno OVNI y la hipótesis de los antiguos astronautas aprenderán del artículo de Sovershenno Sekretno que el profesor Ludvig pudo estudiar asombrosos manuscritos antiguos durante su estancia en la biblioteca del Vaticano (en la década de 1920). Allí leyó sobre los extraterrestres que habían visitado la Tierra en la antigüedad; posteriormente, comenzó su investigación de la civilización maya, e interpretó sus símbolos como naves y trajes espaciales. Además, el profesor Ludvig mencionó que la biblioteca contenía manuscritos sobre alquimia y códigos antiguos.

Cuando el NKVD (KGB) lo arrestó en 1938, el profesor Ludvig fue acusado de espía del Vaticano (pero también turco, polaco, alemán y estadounidense). Sobrevivió a los campos de concentración y las innumerables tortura de las que fue víctima, y llevó consigo su increíble conocimiento, habilidades lingüísticas (hablaba 20 idiomas, incluidos los antiguos), ideas y creencias, a través de los años llenos de sufrimiento y pruebas. Fue informado o denunciado a la policía secreta por su esposa.

Kucharyants menciona que el profesor Ludvig mostró a sus alumnos fotocopias de los antiguos manuscritos del Vaticano (que contenían información sobre extraterrestres que habían visitado nuestro planeta) con dibujos, describiéndoles la esencia oculta de los antiguos mitos; les habló del Fiery Pillar (Pilar de Fuego) que destruyó una antigua civilización avanzada; mostró a los estudiantes las fotos de las murallas de la fortaleza descubiertas en Babilonia, derretidas con una temperatura poco común en aquella época y aseguraba que solo las explosiones nucleares podrían causar esto.

El profesor Ludvig estaba muy interesado en la civilización sumeria y poseía un gran conocimiento al respecto; hablaba continuamente sobre el significado esotérico de las pirámides de Egipto (las cuales consideraba como una especie de “máquinas de energía”); estudió la civilización etrusca; sabía sobre Cábala…

El profesor Ludvig también fue un inventor y diseñador de tecnología militar. Ayudó a su país, incluso durante su encarcelamiento. Durante sus días como recluso del GULAG, durante la Segunda Guerra Mundial, tuvo al menos 17 inventos a su nombre: como la construcción de aeródromos militares en áreas pantanosas; una estación subterránea silenciosa para probar motores aéreos; un lanzador de bombas para la guerra de tanques a corta distancia; y muchos más. Su recompensa fue la extensión de su pena de prisión en 1942 por otros diez años, después de que fuera denunciado por su crítica a las políticas de Stalin dentro de los campos de concentración.

Ludvig conocía los secretos de las hierbas milenarias y sus propiedades medicinales esotéricas, y una vez que este conocimiento lo ayudó a sobrevivir, cuando tuvo que curar a la esposa del comandante del campo de concentración, o enfrentar la muerte.

Genrikh Mavrikiyevich Ludvig falleció en 1973, tenía un intelecto fantástico e hizo descubrimientos increíbles. Estoy seguro de que su antiguo alumno Vladimir Kucharyants, que pudo descubrir las notas y escritos del profesor de la década de 1930, encontrará más documentos y materiales sobre este gran personajes que muchos lo compararon en su momento como una suerte de Leonardo da Vinci moderno.

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