Archives septiembre 2018

Hallan espectacular tesoro real con más de 2.800 años de antigüedad en Kazajistán

Los arqueólogos que han hecho este descubrimiento lo han catalogado como algo completamente invaluable. Se trata de más de 3.000 objetos de oro y materiales preciosos en un cementerio oculto en Kazajistán. Posiblemente, pertenecían a la realeza, pero lo que más impresiona es la calidad con que fueron tallados y fabricados los mismos.

Las montañas de Targabatai en Kazajistán

Se cree que dicho tesoro era propiedad de miembros de la realeza de un pueblo llamado Saka. Estos dominaron Asia Central ocho siglos antes del nacimiento de Jesucristo. Dentro de los objetos recuperados se encuentran aretes de oro con diversas formas, hebillas para ropa, placas de oro, cadenas, collares y anillos de piedras realmente preciosas y llamativas.

Se cree que son invaluables por el valor histórico que pueden tener para Kazajistán. Así también influye en gran manera el hecho de que pertenecía, posiblemente, a la nobleza de aquel siglo, al igual que la excelencia artesanal para poder fabricar objetos de esa calidad impresionante.

Artefactos que valen más que el oro

Una precisión completamente milimétrica refiere de manera muy positiva a las raíces de ese pueblo y de todo lo que estos podían hacer en cuanto a artesanía. Este hallazgo también muestra un poco de la historia del pueblo Saka, así como también de toda la cultura por la que se ha rodeado el mismo a través de siglos de historia.

Las habilidades sofisticadas de la antigua civilización son una razón que llenan de orgullo a los habitantes actuales. El jefe de la región de Kazajistán oriental, llamado Danial Akhmetov, dijo que posiblemente el nivel de minería, extracción, venta y fabricación de joyas que sus antepasados tenían puede ser increíble.

“Somos herederos de grandes personas y de las tecnologías”

En su momento, hace cientos de años atrás, se pudieron realizar estos collares, los cuales fueron hechos utilizando algunas técnicas muy sofisticadas de micro soldadura; un nivel completamente excepcional en cuanto a la fabricación de objetos preciosos para aquel tiempo en que se cree que fueron hechos, hace aproximadamente unos 2.800 años en la antigüedad.

Finalmente, los estudiosos de este tema tan particular siguen haciendo excavaciones y pruebas para poder determinar cuáles son los propietarios de dichos objetos. No obstante, no se descarta en ningún momento la posibilidad de que los mismos podían pertenecer a la realeza, específicamente a un hombre y a una mujer que gobernaron durante muchos años a la sociedad Saka.

Crédito de todas las imágenes: East-Kazakhstan region/east2west

Tumba egipcia en el Gran Cañón: ¿encubrimiento o mito?

A pesar de que para muchos esto podría parecer absurdo, existen muchas historias y teorías de conspiración que hablan acerca de múltiples construcciones relacionadas con los egipcios. Hace más de un siglo salieron las primeras noticias al respecto ya sigue vigente. De hecho, es sorprendente pensar acerca de una tumba egipcia en un lugar tan alejado como lo es el Gran Cañón, en la región norteamericana.

La historia de G. E. Kincaid

Era el año 1909 cuando el Arizona Gazette publicó la historia de este hombre que, viajando a través del río Colorado, tropezó con un hallazgo completamente insólito. Se dice que este hombre, G. E. Kincaid, fue un sujeto que trabajó durante treinta años para el Instituto Smithsonian. También se comenta que fue un gran aventurero, explorador y cazador durante toda su vida.

Durante ese viaje en el río Colorado, vio unas manchas de sedimento en la pared del Gran Cañón que le llamaron la atención. Posteriormente, detuvo su bote en una costa del río y siguió la pista por el Este del mismo. Luego, subió a lo que consideró como una especie de estante y más allá encontró una cueva con pasillos, habitaciones, una gran cantidad de objetos y mucho más.

El comienzo de las teorías

Se cree que Kincaid, viajando por estas tumbas, tomó varios objetos y artefactos hasta Arizona para luego llevarlos a Washington. Se dice que después de todo esto, el Instituto Smithsonian, para el que trabajaba este explorador, siguió con la investigación y pusieron al frente de la misma a un hombre llamado S. A. Jordan y a un grupo de investigadores de aproximadamente 40 personas.

Se dice que el mismo descubrimiento arqueológico permitía pensar en una civilización muy avanzada que vivió en Norteamérica hace miles de años. En ella, se dice que Kincaid descubrió jeroglíficos que contaban la historia de estas personas y su forma de vida, así como también algunas figuras y tallados de representaciones religiosas con mucha semejanza a Buda y mucho más.

¿Encubrimiento o simples palabrerías?

El Instituto Smithsonian ha dado a entender en diversas ocasiones que tales descubrimientos nunca sucedieron en realidad. Aparte, señalan que no han tenido nada que ver con respecto a un hallazgo arqueológico de tal magnitud. Ciertamente en toda América se corren historias de civilizaciones muy avanzadas que hicieron vida en este continente. Sin embargo, hay muchas que siguen siendo improbables.

Sin duda, este artículo publicado por el Arizona Gazette seguirá siendo una historia fascinante. Lamentablemente, solo podremos preguntarnos si este descubrimiento realmente se hizo o no en las profundidades del Gran Cañón.

Fuente del vídeo: MisteriosOcultosTv